Lo de las ediciones especiales del Mustang llega a cansar, y eso que generalmente todas ellas merecen su minuto de gloria y atención, pero son tantas que al final llega a ser rutinario volver a hablar del pony de Ford más exclusivo. En esta ocasión, el Mustang retoma la inspiración en el P51 Mustang, uno de los cazas norteamericanos más famosos de la segunda guerra mundial. De ahí su curiosa decoración en cuanto a colores.
El coche está montado sobre la base de un GT V8, potenciado hasta los 550 caballos y con numerosas mejoras del catálogo de Ford Racing Performance. Saldrá a subasta la semana que viene, destinando los beneficios a una sociedad caritativa, lo que siempre es un bonito gesto. Tienes un vídeo sobre el coche tras el salto.
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