Con o sin intención, la verdad es que los portugueses se portan mejor que los demás europeos a la hora de comprar un coche nuevo, ya que optan por vehículos menos contaminantes.
Portugal es el país que tiene la menor tasa media de emisiones de CO2 en los automóviles nuevos comercializados en 2007, con 143 gramos por kilómetro, seguido por Italia con 146, según un informe de la T&E (Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente).
El estudio compara los 18 países euopeos que disponen de datos sobre las emisiones contaminantes, y considera a Portugal el país de la Unión Europea con la flota de automóviles más eficiente.
En el mes de diciembre, la Comisión Europea propuso que los automóviles nuevos emitiesen de media 130 gramos de C02 por kilómetro hasta el año 2010.
Al inicio de Septiembre, el Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo votará la legislación de vehículos y dióxido de carbono.
Quercus, la Asociación Nacional de Conservación de la Naturaleza de Portugal, que forma parte de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, esperaba “una mejoría más significativa entre la flota de automóviles nueva de 2006 y la de 2007 con la entrada en vigor de las nuevas normas del Impuesto del Automóvil”, que cuentan con un importante componente ambiental.
Los vehículos con un bajo nivel de emisiones de CO2 se beneficiarán de reducciones en la carga fiscal: el valor del Impuesto sobre vehículos y el Impuesto Único de Circulación se ponderarán en un 60 por ciento en función de las emisiones de CO2.
Para Francisco Ferreira, presidente de Quercus, los resultados se deben al factor de que los portugueses somos muy sensible al precio del vehículo y a su consumo de combustible”, por se opta por comprar coches “nuevos más pequeños, de baja cilindrada y con menos emisiones”.