Cada día que pasa, los amantes de los sedanes de gran cilindrada con todos los caballos en el eje trasero se sienten un poco más acorralados. Y no es para menos. Takanobu Ito, el nuevo presidente de Honda, declarado sin titubeos que los motores V8 y las mecánicas de propulsión no tienen sitio en los planes de su compañía, haciendo pública la cancelación del programa RWD iniciado por su predecesor.
Ito decidió arrancar así de fuerte su primera conferencia de prensa, donde explicó de forma tan clara como rotunda su postura oficial: "No creemos que necesitemos el típico coche de motor delantero y tracción trasera. No tendría sentido imitar lo que otras compañías llevan haciendo más de cinco décadas".
A esto, puedes añadir que los ingenieros del fabricante japonés están concentrados en "incorporar nuevos motores, transmisiones y chasis en vehículos híbridos de tamaño mediano y grande". Por lo que parece, todos los esfuerzos de Honda parecen encontrarse en el desarrollo de mecánicas más eficientes, hoy por hoy, enfrentadas con los intereses de los adictos a la adrenalina.
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